Para café, cereales y hasta como golosina, la miel es un endulzante que aporta más nutrientes y resulta más saludable que el azúcar. Por ello, Ximena y Victoria, dos hermanas, decidieron trabajar con ella para darle un valor agregado y que tuviera mayor consumo.

«La principal ventaja es lo práctico, la puedes consumir en cualquier parte; a diferencia de otros endulzantes, no consumes calorías vacías, los otros endulzantes lo que te hacen es endulzar el alimento y listo, la miel en polvo además de que tiene todos los beneficios de la miel líquida, estás endulzando un alimento, también le estás aportando algo a tu alimentación», comentó Ximena Jiménez, fundadora de Miel Enjambre, en entrevista con El Financi ero.

La empresa comenzó en 2015 como un proyecto desarrollado en las instalaciones de su universidad; a partir de 2018, ella y su hermana obtuvieron una ronda de inversión para comprar maquinaria propia más grande, y con ello poder llegar a otros mercados.

Originalmente concebida como un producto para llevar a grandes industrias como cereales en sustitución del azúcar, la miel en polvo se embolsó en sobres que se volvieran prácticos para el consumo directo como golosina o para endulzar té o café, como ocurre con otros productos.

«Lo veía más como insumo de cereales, de leches o cosas así, sin meternos tanto en la parte de un diseño de marca pero nos dimos cuenta que el mercado lo iba demandando», comentó la joven.

Ximena, ingeniera química, y Victoria, ingeniera en desarrollo comunitario, ambas por la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), son las empleadas de esta empresa que procesa unos 54 kilogramos por día de miel líquida que convierten en polvo.

Se trata de un proceso físico por calor a través de un deshidratador de alimentos, por lo que el producto conserva todas las cualidades de la miel pero sin la humedad.

«¿Cuánto obtienes por hora? Aproximadamente 4-5 kilogramos seca por hora, de miel de Apis melífera, que viene con humedad de alrededor del 20 por ciento», señaló Ximena.

La comercialización del producto comenzó apenas en mayo de 2019. Actualmente el producto se distribuye por internet a cualquier parte de la República, y en 12 puntos de venta en Mérida, en tiendas como Entrepiso en Paseo 60 y Mexiboutique. El producto se ofrece con dos presentaciones: una bolsa de 250 gramos y en sobres de 5 gramos.

La empresa actualmente cuenta con cinco inversionistas y tiene la mira puesta en poder exportar este producto y crecer, para así poder crear más empleos. La inversión se logró a través de la organización Ángeles inversionistas, en la capital del país, que les ayudó a contactar a personas que pudieran estar interesadas en su proyecto. A partir de ahí, el trabajo consistió en convencerlas de su idea.

«Fue toda una etapa de enamoramiento, como un matrimonio, tuvimos que conocernos un año y medio, (el inversionista) tuvo que enamorarse de nosotras, nosotras tuvimos que enamorarnos de él, no es nada más el dinero. (…) En la etapa en la que estamos necesitamos capitalizarnos con ventas para poder contratar personal «.

«Queremos endulzar a todo el mundo, estar en todas las mesas es el sueño de cualquiera. Ser insumos en cafeterías, en restaurantes, en hoteles, que uno vaya a un restaurante y que tenga la oportunidad de elegir el endulzante que mejor vaya con su salud «, sostuvo.

Entre las profesiones que requieren se cuentan ingenieros, técnicos electromecánicos, empacadores, ingenieros industriales y logísticos.

Para su almacenamiento, Jiménez recomienda cuidarlo de la humedad, especialmente en climas como el de la Península de Yucatán, pues se trata de un producto hidroscópico, es decir, que rápidamente se mezcla con el agua.

«Recomendamos que se mantenga bien sellado; mientras esté bien cerrado el producto puede durar mucho tiempo . En climas como el de la Ciudad de México o Guadalajara no se hace grumos», ejemplificó.

A pesar de trabajar con su hermana, Ximena reconoce que parte de la estrategia para funcionar juntas ha sido aprender a separar los ámbitos en que conviven.

«Siempre hemos sido muy unidas. A veces es un poco complicado trabajar con la familia porque los problemas de la empresa los llevas a la familia y los de la familia a la empresa», advirtió.

Fuente: elfinanciero


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