La próxima vez que una abeja zumbe a tu alrededor, antes de ahuyentarla o matarla, recuerda que gracias a ellas, tenemos muchos alimentos sobre la mesa.

La próxima vez que una abeja zumbe a tu alrededor, antes de ahuyentarla, intentar encerrarla en un vaso, o directamente matarla, recuerda que cada insecto, cada especie, grande o pequeña, cada ser en el mundo, tiene una función en el equilibrio del planeta, y la de las abejas es realmente fundamental. 

La polinización es un servicio ambiental que estos pequeños insectos nos brindan gratuitamente. Solo para dimensionar la importancia de su labor, piensa que la ausencia de las abejas supondría eliminar gran cantidad de alimentos nutritivos de nuestra dieta. Muchas frutas y verduras, así como ciertos cultivos forrajeros utilizados para la producción de carne y lácteos, se verían afectados de manera grave por un descenso en las poblaciones de insectos polinizadores.  De esta manera, alimentos como: patatas, cebollas, fresas, coliflor, pimiento, café, calabazas, zanahorias, manzanas, girasoles, almendras, tomates y cacao, serían una reliquia del pasado. 

Por eso, en lugar de temerles, deberíamos amar y proteger a las abejas; les debemos mucho. Gracias a ellas no solo tenemos alimentos en nuestras mesas, la comida que compartimos con nuestras familias, sino también, la miel que nos deleita el paladar y cuida nuestra piel, y el propóleo, considerado un poderoso aliado para combatir ciertas bacterias. Ellas son parte de la biodiversidad y el equilibrio del planeta. 

Sin embargo, estas pequeñas amigas están muriendo a un ritmo acelerado a nivel mundial, especialmente en Norteamérica y Europa. La falta de programas regionales o internacionales sólidos, diseñados para vigilar el estado actual y las tendencias de los polinizadores, supone una considerable incertidumbre en cuanto a la escala y la extensión de este descenso. 

Sin embargo, solo las pérdidas conocidas son ya notables. En los últimos inviernos, la mortalidad de las colonias de abejas melíferas en Europa ha sido del 20% de media (con un amplio rango entre el 1,8% y el 53% de unos países a otros). En México, la apicultura está en una situación crítica debido a la mortandad masiva de abejas melíferas, teniendo pérdidas de colmenas desde un 30 hasta un 80%

Entre los principales factores que inciden en la muerte masiva de abejas se encuentran: las prácticas agrícolas industriales, la destrucción de su hábitat natural, la expansión de los monocultivos, la falta de diversidad y el uso de sustancias químicas tóxicas como los plaguicidas. 

¿Qué puedes hacer para ayudar a las abejas?

Es tiempo de hacer algo por ellas. Dejemos de ahuyentarlas y sembremos más flores y frutos para ellas. Eso es un buen comienzo; una pequeña acción que multiplicada por cientos de personas puede ser un cambio significativo. Pero vayamos más allá. Este 17 de agosto es el Día Nacional de la Abeja en algunos países y es un buen momento para devolverles algo de lo mucho que nos dan. Pidamos un regreso a la agricultura ecológica

Fuente: www.bioguia.com

Categorías: ArtículosBlog

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